La Iglesia doméstica: escuela de vida, valores y servicio“La familia es la Iglesia doméstica”, “la familia es la primera Iglesia”, son expresiones que he escuchado desde pequeño y que aprendí mejor en las catequesis sacramentales, y que me quedaron bien grabadas, aunque hoy en día muchos documentos de la Iglesia nos siguen recordando esa dimensión doméstica de la familia, a veces por que nos olvidamos que debemos de tener una especial atención a todo lo referente a la familia desde esta perspectiva. 

 El hogar como primer oratorio: valores que educan para la vidaCada gesto, cada palabra y cada rutina en el hogar deja una huella profunda en la formación de los hijos. Desde la pedagogía salesiana, la familia es mucho más que un espacio de convivencia: es el primer lugar donde los niños aprenden a relacionarse, a descubrir la fe y a cultivar virtudes que guiarán su vida. Don Bosco comprendió que la educación no se limita a la escuela o a la iglesia, sino que también se transmite en los pequeños actos cotidianos dentro del hogar.

Morir no es el finalHablar de la muerte no es fácil. Muchos prefieren evitar el tema, como si el silencio pudiera alejar el dolor o postergar lo inevitable. Sin embargo, la fe cristiana nos ofrece una mirada distinta: la muerte no es el final, sino el inicio de una vida nueva, plena y eterna…el ser felices, que es la vocación de todo ser humano.

¿Qué es la muerte?El filósofo J. F. Sellés habla de un tema tan serio como la muerte, sin dejar de utilizar el humor. Es un razonamiento puramente filosófico que, por lo tanto, no toma en cuenta las enseñanzas bíblicas. Resulta curioso. A continuación, resumo su pensamiento.

Sin temor a la muerteHablar de la muerte no siempre resulta fácil. Para muchas personas, es un tema que se evita, como si al callarlo se pudiera alejar. Sin embargo, la fe católica invita a mirarla sin miedo, como un paso hacia la vida plena en Dios. Desde el Evangelio, la enseñanza de la Iglesia y el ejemplo de santos como Don Bosco y san Francisco de Asís, se aprende que la muerte no es el final, sino el comienzo de la verdadera vida.

La "Santa Muerte"El padre Sergio Checchi escribió sobre la Santa Muerte, una devoción supersticiosa y contraria a la fe cristiana. Compartimos a continuación sus palabras, que explican por qué la Iglesia Católica rechaza esta práctica y cuál es su verdadera enseñanza sobre la muerte.

El “Ejercicio de la Buena Muerte” en la experiencia educativa de Don BoscoPara muchos, hablar de la muerte parece algo macabro, que hay que evitar a toda costa. Pero no fue así para san Juan Bosco; durante toda su vida cultivó el “Ejercicio de la Buena Muerte”, fijando para ello el último día del mes. Quién sabe si no fue esta la razón por la que el Señor se lo llevó el último día de enero de 1888, encontrándolo preparado…

Morir amando a Jesús: Domingo, Miguel y Francisco En el corazón de la espiritualidad salesiana, Don Bosco transmitió a sus muchachos un mensaje que iba más allá de las aulas y los patios del oratorio: vivir con alegría y santidad cada momento, de manera que la muerte no fuera un final temido, sino el encuentro más esperado con Jesús. Tres de sus discípulos más recordados, Domingo Savio, Miguel Magone y Francisco Besucco, murieron en su adolescencia, dejando un testimonio de fe y amor que sigue inspirando a jóvenes de todo el mundo.

 

La muerte: de la desesperanza a la alegría cristianaEl tema de la muerte no despierta,en general, mucho interés y, menos, alegría. Nos esforzamos por negarla. Es un tema poco atractivo, si se trata de nuestra propia muerte. En cambio, nos gustan las películas de guerra o de violencia para aplaudir así, la muerte de los otros.  

De huérfano a padre: Don Bosco y el sentido cristiano del dueloPara san Juan Bosco la muerte fue una realidad presente a lo largo de su vida: la muerte de su padre cuando Juanito tenía 2 años, la de su mentor don Calosso, de su amigo de seminario Luis Comollo, de alumnos suyos como Domingo Savio o Miguel Magone, o incluso la misma muerte de su madre Margarita. Las condiciones laborales y de salud de su tiempo hacían que la muerte estuviera cerca de toda persona en todo momento. 

 

Llamados a vivir con sentido¿Y si tu vida fuera una llamada? No una llamada cualquiera, sino una invitación personal a descubrir quién eres y para qué estás en este mundo. Eso es la vocación: mucho más que una carrera, una ocupación o una meta. Es una historia de amor entre Dios y cada persona: a quien Dios ama, Dios llama y Dios envía, Dios quiere que seamos felices. No tenemos una misión en esta vida, ¡Cada uno de nosotros es una misión!

 

Don Bosco y las vocaciones: un arte de convocar para la vidaDesde sus primeros años en Valdocco, Don Bosco intuyó que su misión no se limitaba a cuidar a los jóvenes, sino a convocarlos a descubrir su vocación. Esta convicción, que marcó toda su vida, continúa hoy como una urgencia pastoral para quienes queremos acompañar a las nuevas generaciones en el arte del discernimiento.