Blogs
- Por P. Carlos Hernández, SDB /
- 274
Hace poco leí algunas noticias sobre la misión Artemis II, ese viaje en el que cuatro astronautas volvieron a rodear la Luna después de tantos años sin que una tripulación humana se alejara tanto de la Tierra y confieso que, más allá de los datos científicos, algo me quedó dando vueltas por dentro. Porque uno puede leer la noticia así, rápido: una nave que hizo una misión a la Luna, etc. Pero si uno se detiene un poco, aparece una pregunta más honda. ¿Qué siente el ser humano cuando mira la Tierra desde tan lejos? ¿Qué pasa en el corazón cuando nuestro planeta deja de ser “el mundo entero” y se convierte en una pequeña esfera suspendida en la oscuridad?
- Por P. Carlos Hernández, SDB /
- 212
Estoy en ejercicios espirituales en Valdocco, Turín, y han sido días intensos, no tanto por lo que uno hace, sino por lo que uno empieza a ver de distinto. Hoy entré a una habitación muy sencilla, nada espectacular, nada que impresione… a primera vista.
- Por P. Carlos Hernández, SDB /
- 187
Vemos las noticias y el corazón se encoge: ciudades destruidas, familias huyendo, niños muriendo. Y casi todos decimos lo mismo: la guerra está mal. Como cristianos, difícilmente alguien podría afirmar lo contrario. Pero aquí surge una pregunta incómoda: si estamos tan en contra de la guerra, ¿por qué a veces la dejamos entrar en nuestra propia casa?
- Por P. Luis Corral, SDB /
- 193
El cristianismo solo tiene un mandamiento. Consiste en corresponder, lógicamente, al amor de Aquel que nos amó primero. Es el mandamiento de la fidelidad a una alianza primordial de amor, es el mandamiento de la gratitud y la obediencia al Ser que ha dado origen a nuestro ser. Fidelidad a una alianza desigual de amor entre el Creador y la criatura. Amar al que nos amó primero.
- Por César Aparicio, exalumno salesiano /
- 1005
Es increíble cómo alguien puede trascender el tiempo y el espacio. Una persona que nació en Castelnuovo d’Asti, I Becchi, Italia, el 16 de agosto de 1815, puede impactar de manera tan profunda en la vida de un joven de Tegucigalpa, Honduras, allá por el año 2008.
- Por P. Luis Corral, SDB /
- 367
“Dios Padre, en atención a Jesucristo, nos ha elegido antes de la creación del mundo, para que seamos santos y sin defecto alguno, por medio del amor. Nos ha elegido de antemano por medio de Jesucristo, para ser sus hijos adoptivos, porque así lo quiso voluntariamente, para que alabemos su gloriosa benevolencia, con la que nos agració en el Amado” (Ef 1,4-6).