MarioEstaba iniciando la Cuaresma del año 2016. Yo buscaba matricularme en una carrera en el Centro Juvenil y no sabía a quién dirigirme. El padre Mario Rodríguez se me acercó y me me ayudó amablemente.

Comparto el amor por la musicaEn cierta ocasión sentía que mi corazón reventaba por no expresar lo que se acumulaba en él. Creía que nadie podría comprender lo que afectaba mi vida, pero pensé que necesitaba externarlo.

La escucha pasa por nuestros ojosLa escucha pasa por nuestros ojos, por lo que vemos y cómo miramos. El lenguaje no verbal es mucho más fuerte, más espontáneo, más elocuente que las palabras que decimos y sentimos.
Dios escucha con sus ojos, su mirada penetra en las profundidades de nuestro corazón y lee dentro, pero no es una mirada investigadora que busca el fallo o el punto débil; es una mirada que ama y se complace en reconocer el hogar de nuestro corazón.

Don Bosco escuchaba a los muchachos“Pese a sus múltiples y graves ocupaciones, Don Bosco estaba siempre dispuesto a recibir en su habitación con corazón de padre a los muchachos que le pedían audiencia particular.

Escucha autenticaDejar hablar al otro y no ser impacientes por tomar la palabra.

No interrumpir la conversación.

No reaccionar impulsivamente ante cualquier discrepancia.

Mantener la atención de la persona a quien escuchamos

Estar dispuesto a escucharEl primer servicio que se debe al prójimo es el de escucharle. Como el amor de Dios comienza con la escucha de su Palabra, así el comienzo del amor al hermano está en aprender a escucharle. Y es por amor que Dios no sólo nos da su Palabra, sino que también tiende su oreja. Del mismo modo es obra de Dios si somos capaces de escuchar al hermano.

Quince años. Situación familiar complicada. Papá ausente. Me invitan a un encuentro de jóvenes: allí cambió mi vida. Encuentro a Dios, pero el vacío de la ausencia de mi padre continúa vivo.

Ese valioso tiempo perdidoEn diferentes situaciones familiares, de estudio o de vida espiritual tuve la necesidad de buscar personas que me ayudaran a iluminar y tomar una decisión. En los salesianos encontré apoyo, ayuda, consejos y palabras que promovieron mi superación y el acercarme a Dios, a mi familia y el animarme a ayudar a otros jóvenes.

Ellos mismos van tomando concienciaEl Señor despierta fascinación en muchísimos jóvenes y tal atracción tiene mucho que ver con la fe y con la llamada que Dios hace a cada uno de sus hijos e hijas a vivir la vida como vocación a la alegría del amor.
Esta fe lleva a los jóvenes a sentirse cautivados por el modo de ver, de acoger, de relacionarse, y de vivir de Jesús, y les ensancha la vida. Por eso, la fe no es un refugio para gente pusilánime.

Reconocer interpretar y elegirReconocer,
a la luz de lo que inspira el Espíritu:

Para tener más claridad en los momentos de altibajos, en los momentos de verdadera lucha interior.
Para hacer emerger toda la riqueza emotiva que hay en la persona, y poner nombre a lo que se siente o encuentra en uno mismo.
Para descubrir lo que se experimenta al sentirse en consonancia o disonancia entre lo que se siente y vive y lo que de más profundo hay en uno mismo.

Nos sentimos en familiaMi camino en la sociedad salesiana ha sido largo. He conocido profesores excepcionales con gran espíritu de familia, cuyas lecciones no se limitaban a un aula de clases sino que se empeñaban en prepararnos para los retos de la vida.

Teatro para sacar lo mejor de ellosEl director del colegio, al nuevo profesor: A partir del lunes empezará a trabajar con nosotros. Le será asignado un grupo bastante difícil. Este año han tenido tres profesores, que han renunciado después de una o dos semanas. Ojalá que a usted le vaya mejor.