redesEn mayor o menor medida todos somos comunicadores. Tarea no fácil, como lo sabemos por experiencia personal. Sobre todo, quienes nos aventuramos en el terreno todavía poco explorado de las redes sociales.

Redes espaciosLas redes sociales digitales están contribuyendo a que surja una nueva «ágora», una plaza pública y abierta en la que las personas comparten ideas, informaciones, opiniones, y donde, además, nacen nuevas relaciones y formas de comunidad.

obispoMonseñor José Manuel Garita, obispo de Ciudad Quesada, Costa Rica, responsable de 19 parroquias debutó en Instagram en un intento de probar otras vías para acercarse a los más jóvenes. Para él, un obispo tiene que ser también un buen comunicador.

Experiencia juvenilPodría sorprender a más de un adulto despistado la constatación de que los jóvenes de hoy no están tan interesados en la televisión o en la radio, pues la oferta musical que los absorbe es para ellos internet.

Rezando VoyAntes de iniciar el trabajo del día, después de correr de un lado a otro por la mañana, después de sobrevivir al tráfico de la ciudad, antes de atender los asuntos pendientes de la oficina, existe un lugar y un momento que me ayuda a silenciar los bullicios externos e internos y meditar el evangelio del día.

Efren Mejia Home PageUn papel y un bolígrafo siempre me acompañan, pues no sé en qué momento llegará la inspiración de escribir algo que se convertirá en el guion de un vídeo, en un cuento, etc.

Acompanar y escucharlosLos salesianos vivimos rodeados de jóvenes. Estos acuden a nuestras obras como abejas a la miel. Se siente cómodos en nuestros ambientes. Por algo Don Bosco prefería llamar “casas” a sus obras educativas. Casas de puertas abiertas, acogedoras.

David PanesoEscuchar es un arte. Necesitamos ejercitarnos en el arte de escuchar, que es más que oír. Lo primero, en la comunicación con el otro, es la capacidad del corazón que hace posible la proximidad sin la cual no existe un verdadero encuentro espiritual. Por eso el don de la palabra, especialmente en las relaciones personales, ha de tener su correspondencia en la ‘sabiduría de la escucha’.

Un tiempo estaba confundido con mi fe. Decidí hablar con un Hermano Salesiano del colegio. Su disponibilidad para atenderme me inspiró confianza.

monaguilloAño 2013: Walter Solís y Félix Vallejos, salesianos jóvenes, me invitaron a ser monaguillo. Todavía no conocía a Don Bosco. Desde entonces ambos se convirtieron en hermanos y guías para mí. Posteriormente llegó otro joven salesiano, Oscar Aguilar, quien me ayudó a afianzar mi fe como cristiano y seguidor de Don Bosco.

Me gustaria hablar contigoAcoger a los jóvenes: esto es una tercera cosa un poco difícil.

En el colegioMi padre escogió para mí el Instituto Salesiano San Miguel porque quería una educación íntegra y enfocada en valores. Yo no sabía nada de Don Bosco, pero lo fui conociendo poco a poco. El Padre Carlos Paniagua me entrevistó como lo hacía con cada alumno nuevo de primaria. Entre tanta pregunta, me lanzó una provocativa: - ¿A qué equipo de futbol nacional le vas? Mi respuesta fue inmediata: - Al Motagua.
Y él: – Como todo buen salesiano.