En C.A el 14% de los alumnos han abandonado la escuelaInvocar el término “emergencia” referido a la educación pública centroamericana puede sonar exagerado y alarmista.
La realidad, en cambio, de la situación es más bien deprimente.

No hace falta ser sociólogo para advertir el estado de calamidad que vive la educación en la varios países de nuestro pequeño mundo de Centro América. Basta asomarse a muchas escuelas públicas y constatar el estado de calamidad en que se encuentra la mayoría de ellas.

El oratorio es el ambiente educativo mas completoDon Bosco, recién ordenado sacerdote, no se quedó en una sacristía o en una oficina parroquial. Daba vueltas por las calles de Turín; y allí, en los mercados, talleres, barberías y obras en construcción, descubrió la triste situación de los muchachos: su soledad, pobreza, explotación e ignorancia.

Eran pequeños inmigrantes en busca de trabajo, que habían dejado su pueblo, su familia, su parroquia, y estaban expuestos a los mil peligros de la ciudad.

El ambiente del oratorio se procura que se educativo.Las obras salesianas han sido creadas para educar y evangelizar a los niños y jóvenes menos favorecidos. Hablemos en esta ocasión de la dimensión educativa del Oratorio-Centro juvenil.
Don Bosco inició su obra con un Oratorio festivo. Consistía en reunir a niños y jóvenes cada fin de semana para darles instrucción religiosa, divertirse con toda clase de juegos y darles algo de comer. Cualquier lugar era bueno: el patio del seminario, una sacristía, un prado, la calle, una habitación y hasta un cementerio.

Mario Mejía esparce alegria por todos sus poros.Don Bosco, cuando joven sacerdote y andaba rodeado de muchachos desarrapados por las calles de Turín, fue considerado como un loco digno de un manicomio. Desde que era un muchacho pobre, tenía algo así como un oratorio en embrión. Reunía en un potrero a los muchachos del vecindario y les organizaba juegos de todo tipo, incluía la buena palabra y la oración. Hasta le puso un nombre optimista a su proyecto: La Sociedad de la Alegría.

La escuela se ha desarrollado mucho en la congregación.Siempre atento a las necesidades juveniles, Don Bosco amplió su compromiso promoviendo el nacimiento de las escuelas salesianas.

Intuyó que la escuela es instrumento indispensable para la educación, lugar de encuentro entre cultura y fe.

Consideramos la escuela como una mediación cultural privilegiada de educación en la que se puede dar una respuesta sistemática a las necesidades de la edad evolutiva; una institución determinante en la formación de la personalidad, porque transmite una concepción del mundo, del hombre y de la historia.

La educación de los salesianos es integralLa educación que los salesianos ofrecen es integral por basarse en el Sistema Preventivo.

“Una institución pública tiene otros ideales. Conservar las raíces del sistema preventivo nos hace humanos y más cercanos. Cuando un joven ve un salesiano, se siente identificado con la figura de Don Bosco”, dice Ricardo Martínez, coordinador del sector escuela en Centroamérica.

Él asegura que el carisma, la espontaneidad y la alegría que se vive dentro de las instituciones hace una gran diferencia en el crecimiento del joven.
En los colegios salesianos se encuentran aspecto comunes: disponibilidad y entrega de los docentes y colaboradores, alegría y espíritu de familia entre estudiantes y docentes, identificación con el carisma, comunión fraterna, identidad apostólica y educación basada en la figura de Jesucristo.

Ha vivido entre los jóvenes por toda su vida salesianaComo sacerdote he dedicado 43 años a la educación de los jóvenes, además de tres años acompañanado a seminaristas. Durante estos años he trabajado sobre todo en El Salvador, Panamá, Costa Rica y Nicaragua. En total, en siete obras educativas salesianas.

Siento la alegría y la satisfacción de haber dedicado estos años al trabajo educativo, tarea siempre importante y necesaria para ayudar a los jovenes a encontrar su misión al servicio de la sociedad y de la iglesia.

Animados por garantizar el futuro de los jóvenesLa formación profesional y la escuela salesiana nacen en Valdocco para responder a las necesidades concretas de la juventud y se insertan en un proyecto global de educación y de evangelización de los jóvenes, sobre todo de los más necesitados.

Cultivamos la esperanzas del jovenAl Centro de Formación Profesional (CFP) Don Pedro Ricaldone en El Salvador llegan jóvenes entre 16 y 28 años. En su mayoría han abandonado la educación formal por situaciones familiares díficiles, problemas económicos o asedio de pandillas, como también por fracaso escolar. Buscan en este Centro una alternativa para aprender un oficio y trabajar.

La mayoría vive en zonas de conflicto, rodeados de drogas y grupos delictivos, sin una estructura familiar, sin afecto, marginados y rechazados de sus comunidades y familias. Entre ellos hay zapateros, vendedores del mercado, meseros y madres solteras.

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José
(nombre ficticio) fue descubierto consumiendo droga dentro del CFP. Se le dio acompañamiento con una trabajadora social, se habló con su familia, se envió a rehabilitación y ahora tiene cien días de estar limpio.

José consume drogas desde los tres años y nunca había pasado tanto tiempo sin hacerlo. No quiere abandonar sus estudios.

Cuando uno de los educadores descubrió su crisis, le regaló un libro de Don Bosco y, aunque no es católico, la figura del santo lo ha hecho cambiar.

Ahora el habla con soltura del sistema preventivo y de las misiones. Gracias a este cambio, otro joven se acercó a pedir ayuda por su adicción.

Cuando se le preguntó qué lo motivó a salir de las drogas, dijo que no quería irse del centro porque era su casa.

El deseo de no abandonarlos aun después de la escuela.A mediados del siglo pasado, concluir la escuela superior y obtener el título de bachiller era motivo de orgullo y prestigio, personal y familiar. El valor del título dependía sobre todo de las oportunidades sociales y laborales que derivaban del mismo. Con el paso del tiempo la conclusión de la escuela superior se hizo extensiva a todos y el título de bachiller pasó a ser un requisito obligatorio para obtener un trabajo e incorporarse a la vida social.

Con los estudios universitarios ha sucedido lo mismo, a nivel mundial, al final del siglo pasado. El acceso a la universidad se hizo posible para un mayor número de jóvenes, y la obtención de un título universitario se ha convertido en una exigencia para el desarrollo personal y el éxito laboral. La educación universitaria además ha dejado de ser un privilegio para pocos y se ha convertido en una exigencia para el desarrollo social y económico de los países.

Los Salesianos se han hecho presentes recientemente en el mundo universitario en respuesta a las necesidades de los jóvenes, tal como sucedió antes con la escuela, la formación técnica o profesional. El deseo de continuar acompañando a los jóvenes ha movido a los salesianos a no abandonarlos cuando concluyen la escuela. La forma en que los Salesianos están hoy presentes en el mundo universitario es a través de instituciones de educación superior (universidades, centros universitarios, facultades, etc.), de residencias para estudiantes universitarios y a través del servicio de pastoral universitaria realizado dentro o fuera de la estructura universitaria. Estas formas de presencia son diversas y complementarias entre sí, pues responden a las necesidades que los jóvenes manifiestan en su proceso de desarrollo personal y de crecimiento en la fe.

Las instituciones de educación superior no solo ofrecen la posibilidad de obtener un título universitario, sino que además desarrollan una perspectiva cristiana de la vida, de la sociedad y de la propia profesión. La universidad además no es sólo enseñanza, sino también investigación y promoción del conocimiento y la cultura en la sociedad. Por este motivo es capaz de alcanzar no solo a los jóvenes que se encuentran en su recinto, sino de poner el conocimiento al servicio de todos los jóvenes y de toda la sociedad.

Hoy existen cerca de 85 instituciones salesianas de educación superior en el mundo, dos de ellas en las inspectoría de Centro América y Panamá: la Universidad Mesoamericana de Guatemala y la Universidad Don Bosco de El Salvador.

Las residencias universitarias han surgido como respuesta a la necesidad de acogida de aquellos jóvenes que deben moverse hacia las grandes ciudades para realizar estudios universitarios. Los salesianos desean ofrecer en ellas no sólo un lugar para dormir y comer, sino sobre todo un hogar donde vivir, una experiencia de convivencia con otros jóvenes y una oportunidad de formación humana, cristiana y profesional complementaria a los estudios universitarios.

El servicio de pastoral universitaria se ofrece sobre todo a aquellos jóvenes que desean continuar creciendo en su fe y que desean hacerlo confrontándola con la ciencia y los estudios que realizan. Este servicio se realiza en estructuras universitarias no salesianas, en capellanías universitarias externas, en parroquias o al servicio de estructuras de la iglesia local. Esta nueva forma de presencia, que crece rápidamente, es signo de la riqueza del carisma y de la opción salesiana por acompañar a los jóvenes en todos aquellos lugares donde ellos están presentes.

 Universidades en Centroamérica, matriculados

Universidades 2011 2012 2013 2014 2015
Universidad Don Bosco, El Salvador 5,194 5,885 6,567 7,192 7,893
Universidad Mesoamericana, Guatemala 4.038 4,332 4,492 4,112 4,473



Somos el resultado de la presencia educativa salesiana.En 1992 don Gilberto Aguilar Avilés, primer Rector de la Universidad Don Bosco, escribía: