educacionsexualExiste una cultura tal que empuja a muchos jóvenes a no poder formar una familia porque están privados de oportunidades de futuro.

Sin embargo, esa misma cultura concede a muchos otros, por el contrario, tantas oportunidades, que también ellos se ven disuadidos de formar una familia.

RobertoyGracielaRoberto y Graciela se conocieron en un retiro familiar en el que Roberto era servidor. Él no recuerda este suceso, pero Graciela sí. Después se encontraron en un grupo juvenil salesiano y allí nació una fuerte amistad.

Fueron amigos cinco años hasta que coincidieron en la universidad. Allí la amistad se convirtió en amor. Fueron novios siete años y se casaron en julio de 2011. Ahora son padres de Benjamín, de dos años y nueve meses, y Cristi, de un año.

Mauricio y MaritzaMauricio fue el único novio que tuvo Maritza. Ambos se conocieron porque Mauricio era amigo de uno de los hermanos de ella.

Ahora tienen 27 años de casados y dos hijos. Álvaro, 26 años, es ingeniero mecánico y Gaby, 21 años, es licenciada en educación inicial y parvularia.

Mi familia es todo para mí.  María CeliaCarlos y María Celia cumplen 50 años de casados. Tienen tres hijos y seis nietos.

Carlos asegura que se conocen desde que nacieron. Ellos iniciaron su noviazgo cuando María Celia tenia 24 años y Carlos 26. Para prepararse al matrimonio recibieron charlas con un sacerdote durante un año. “Siempre quisimos un matrimonio fundado en la fe. En cincuenta años hemos tenido muchísimas pruebas, pero el Señor siempre ha estado a nuestro lado”, dice Carlos.

El P. Jorge saltó de la pastoral tradicional a una pastoral más creativa y estimulante.

Nacido en Kérala, al sur de la India, en 1941, en una familia de sólida vida cristiana. No solo su familia, sino la entera región de Kérala vive una experiencia cristiana caracterizada por su identificación robusta como comunidad católica y alimentada por la proyección misionera. La diócesis es rica en vocaciones sacerdotales y religiosas.

Estas religiosas han encontrado la puerta ancha para insertarse en la dinámica pastoral de la zona.Talita Kumi suena a nombre misterioso. El evangelista lo quiso dejar intacto. Jesús le habló en arameo a la jovencita muerta: Niña, levántate.

Talita Kumi es la expresión inspiradora de un proyecto educativo pastoral aplicado en la misión salesiana de Carchá, en Guatemala.

Un sube y baja de cerros que hace agradable el panorama generoso en bosques de pinos y valles bien cultivados.Ciento cuarenta kilómetros es una distancia discreta en Guatemala. No así cuando hay que emplear seis horas, con buena suerte, para cubrir esa distancia entre San Pedro Carchá, en Alta Verapaz, y Nápoles, en Zona Reyna, el Quiché.

Su proyecto apostólico abarca el cultivo de las escuelas dominicales en cada aldea.En Nápoles, Zona Reyna, se encuentra desde hace cuatro años una comunidad de cuatro Hermanas de la Resurrección.

Comenzaron su actividad pastoral en una casita que apenas les permitía moverse. Ofrecía muy escasa facilidad para desarrollar actividades apostólicas. La población local, ilusionada con presencia de esa comunidad religiosa, le construyó con generosidad ingenua ese refugio que resultó provisorio.

Educación y evangelización de la mujer indígena.Las Hermanas de la Resurrección son una congregación religiosa indígena qeqchí nacida en San Pedro Carchá, Guatemala, el año 1977 por iniciativa del P. Jorge Puthenpura, salesiano.

ZRPREl 18 de febrero de 2016 Elvira Choc Urízar formalizó su consagración religiosa definitiva en la congregación de las Hermanas de la Resurrección (Ranabeb li Waklijenaq, en el idioma qeqchí).