La escasez de agua empuja a la migración por la supervivencia.Hasta hace poco los ecologistas eran considerados como gente ilusa, algo hippie, poco realista. Se les veía con un poco de lástima y de broma.

El desorden creciente de la naturaleza nos está obligando a repensar la ecología. No se trata de salvar animalitos ni proteger flores. Está en juego el futuro de la humanidad, nuestra supervivencia.

Ecología para nuestros programas educativosLa encíclica Laudato Si, del papa Francisco, ha causado un impacto profundo en creyentes y no creyentes. Las reverberaciones de tal impacto continuarán incidiendo como onda expansiva, creando una nueva conciencia social sobre nuestra responsabilidad del cuidado de la casa común.

La economía prevaleció sobre la éticaEl desorden creciente que estamos viviendo a nuestro alrededor no es una casualidad.
Ni tampoco es parte de un proceso natural. El desorden es causado por los seres humanos.
En los dos últimos siglos, desde que empezó la modernidad, se desencadenaron fuerzas poderosas que volcaron al ser humano a producir desaforadamente con el fin único de lucrar a como diera lugar.

La tierra es de Dios, no nuestra.Un nuevo concepto se abre paso en el lenguaje cristiano: conversión ecológica. Nos toma de sorpresa, pues asociábamos la conversión a conductas relacionadas con nosotros mismos o con los otros seres humanos.
La ecología ha sido considerada una ciencia menor dedicada a la protección de animales o plantas, más propia de gente con sensibilidad poética, poco práctica.

Barrios congestionados y desordenados sin espacios verdes.Hoy advertimos el crecimiento desmedido y desordenado de muchas ciudades que se han hecho insalubres para vivir, debido no solamente a la contaminación originada por las emisiones tóxicas, sino también al caos urbano, a los problemas del transporte y a la contaminación visual y acústica.

Enséñanos a contemplarte en la belleza del universo.Te alabamos,
Padre, con todas tus criaturas,
que salieron de tu mano poderosa.

Son tuyas y están llenas
de tu presencia y de tu ternura.
Alabado seas.

Hijo de Dios, Jesús, por ti fueron creadas todas las cosas.

Alabado seas por la hermana tierra.Altísimo y omnipotente buen Señor
tuyas son las alabanzas, la gloria
y el honor y toda bendición.

A ti solo, Altísimo, te convienen
y ningún hombre es digno de nombrarte.

presentacion217Don Bosco fue criticado en su tiempo por las muchas prácticas de piedad para sus muchachos. Esa crítica no le hizo cambiar su proyecto educativo. Educar a sus jóvenes a la oración era para él una prioridad indiscutible.

TM1La bendición
Una bendición es una oración que pide la bendición de Dios sobre nosotros. Toda bendición procede únicamente de Dios. Su bondad, su cercanía, su misericordia son bendición. La fórmula más breve de la bendición es “El Señor te bendiga”.

TM3De tanto recitar esta oración fundamental corremos el riesgo de pronunciarla como una fórmula mecánica. Sin embargo, Jesús condensó en ella el estilo de orar de sus discípulos cuando le pidieron que les enseñara a orar.

TM4Don Bosco creía en la oración. En la necesidad y eficacia de la oración. “Di a esta casa el nombre de Oratorio para indicar claramente que la oración es la sola fuerza en la que podemos confiar”.

bibleNi tan moderno, porque ya lo practicaban los monjes en los primeros siglos de la iglesia. Pero sí moderno en cuanto que casi se había olvidado dicho método, y ahora se está recuperando, para alegría y ganancia de los cristianos comunes y corrientes.