(ANS - Turín) - Con signo de entusiasmo y fraternidad, comenzaron por la tarde del jueves 15 de enero de 2026, en el Teatro Grande de Valdocco, en Turín, las LIV Jornadas de Espiritualidad de la Familia Salesiana (JEFS). Los muchos representantes de los diversos grupos de la Familia Salesiana se reunieron alrededor del padre Fabio Attard, el XIº sucesor de Don Bosco, para escuchar de sus palabras el significado más profundo y las diversas implicaciones del seguimiento auténtico de Jesús en el estilo de Don Bosco, según el lema del Aguinaldo 2026: "Haced lo que Él os diga. Creyentes, libres para servir".
Después de las primeras presentaciones introductorias que vieron como protagonistas a algunos jóvenes, fue el anfitrión quien dio la bienvenida a los presentes, el Superior de la Circunscripción Italia-Piamonte y Valle de Aosta (ICP), padre Leonardo Mancini. "Mi deseo es que acojamos estas JEFS 2026 como una ocasión renovada para crecer en la fe - entendida como escucha de Dios, en su Palabra, en los jóvenes y en la historia - y que nuestra escucha se transforme constantemente en servicio libre y gozoso, ¡en Evangelio vivido!", comenzó diciendo el salesiano.
Posteriormente, los dos presentadores, Roberto y Silvia, llamaron al escenario al padre Joan Lluís Playà, Delegado Central del Rector Mayor para la Familia Salesiana, que junto con las primeras informaciones introdujo también su mensaje de saludo, observando en primer lugar la riqueza del año que acaba de terminar: "¡Cuántos eventos en los meses pasados! El Capítulo General de los Salesianos, la elección del padre Fabio Attard, la despedida del papa Francisco y la elección del papa León XIV, los eventos del Jubileo, la canonización de María Troncatti, el 150° aniversario de la Primera Expedición Misionera Salesiana..."
Luego, mirando hacia las Jornadas a punto de comenzar y al episodio de las Bodas de Caná, que da pie al lema del Aguinaldo, agregó además: "Dejemos que la contemplación de María y el gesto de Jesús despierten también nuestro ser más profundo, como sucedió con los discípulos que 'creyeron en Él'".
Después de un momento de oración e invocación de la presencia del Espíritu Santo y de María en estas JEFS, se entró en materia con la proyección del video del Aguinaldo del Rector Mayor. En la oscuridad del teatro, las centenas de animadores de los diversos grupos de la Familia Salesiana observaron con atención el audiovisual, recogiendo sus primeros elementos e impresiones. Pero no tuvo que pasar mucho tiempo para que, como acto central de este primer día, viniera el mismo Rector Mayor a establecer un diálogo franco y abierto con todos los presentes y aclarar en detalle su mensaje del Aguinaldo.
En su intervención explicativa el Rector Mayor habló del origen de este Aguinaldo, hijo directo del anterior: en efecto, si el 2025 de la Familia Salesiana - junto con el de toda la Iglesia en su Año Jubilar - estuvo marcado por la esperanza; y si la esperanza cristiana no es un sentimiento, "sino una persona, Jesucristo"; entonces para el padre Attard fue natural indicar el paso siguiente a proponer a todos los salesianos y a la Familia Salesiana: confiar en esa persona, creerle, y en definitiva, buscar y escuchar más su voz y su voluntad, que las propias.
De ahí también su aclaración metodológica para hacer fructificar las intuiciones del Aguinaldo: valerse no solo del video, sino también del texto elaborado y difundido, y tomarlo y retomarlo varias veces durante el año, enfrentándose con valor a las preguntas y las propuestas de acción que cierran las cuatro secciones del mensaje.
Además, durante una hora y un cuarto el padre Attard se mantuvo disponible para responder a las preguntas previamente recopiladas, sobre muchos temas: "¿Qué es posible aprender de los primeros misioneros salesianos? ¿Qué hacer para mejorar nuestra escucha de Dios hoy? ¿Cómo debería reaccionar la Familia Salesiana frente a los desafíos del presente? ¿Cómo hacer para que las actividades pastorales y educativas no sean solo planes y proyectos humanos, sino fruto de una verdadera escucha de la voluntad de Dios? ¿Cómo se articulan hoy la dimensión laical y la consagrada en la común misión salesiana?".
Con la acostumbrada claridad y la eficacia de sus palabras, el Rector Mayor exhortó a todos a no buscar soluciones prefabricadas a los desafíos del presente, sino a tener la actitud de María en Caná, la misma que estaba en la base de toda la acción pastoral de Don Bosco y que fue continuada también por sus misioneros. "¿Qué haría Don Bosco hoy? ¿Estamos viendo la realidad a la luz de la Palabra? ¿O nos limitamos a mirar con distancia?" son algunas de las provocaciones-respuestas dejadas por el IX° sucesor de Don Bosco, que concluyó renovando la invitación a buscar siempre una relación constante con Dios como primer y fundamental paso de toda acción.
Terminada la primera sesión en el teatro, en la Basílica de María Auxiliadora se celebró la Misa. En la homilía el Rector Mayor examinó el Evangelio del día, sobre el leproso purificado (Mc. 1, 40-45), recordando que la verdadera curación nace del valor de creer que Dios quiere nuestro bien. Jesús, tocando al hombre excluido, invierte la lógica de la pureza: no se contamina, sino que purifica. Así también para los educadores, exhortados a superar toda distancia burocrática y a "contaminarse" de compasión. Además: el padre Attard observó también que la experiencia del leproso curado no es privada, porque el Señor envía al leproso al sacerdote y a la comunidad; así también para la gracia, la educación y el acompañamiento, que introducen a la integración eclesial y social.
En conclusión, el padre Attard exhortó a la Familia Salesiana a vivir los cuatro pasos - creer, tocar, reintegrar y dar gloria a Dios - sintiéndose como leprosos purificados, simples instrumentos para que cada joven pueda sentirse hijo amado de la Iglesia.
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