(ANS - Ciudad del Vaticano) - El pasado lunes, 12 de enero de 2026, algunas de las máximas autoridades de los Salesianos de Don Bosco (SDB) y de las Hijas de María Auxiliadora (HMA), de sus instituciones universitarias y del Dicasterio de la Santa Sede competente en materia cultural y educativa, se reunieron en el Vaticano para un momento de escucha y de reflexión compartida sobre el significado y las perspectivas de la misión educativa salesiana en el contexto actual. El encuentro fue presidido por el cardenal José Tolentino de Mendonça, Prefecto del Dicasterio para la Cultura y la Educación.
Por parte de la Familia Salesiana participaron: el Vicario del Rector Mayor, padre Stefano Martoglio, SDB; y la Vicaria de la Madre General de las Hijas de María Auxiliadora, hermana María del Rosario García Ribas; junto a ellos participaron los responsables de las dos principales instituciones universitarias de la Familia Salesiana: por la Universidad Pontificia Salesiana (UPS), el rector magnífico, padre Andrea Bozzolo, junto con el decano del área educativa de la UPS, padre Antonio Dellagiulia, SDB; y por el área universitaria de las HMA, la decana de la Facultad "Auxilium", hermana Piera Ruffinatto, acompañada por la vicedecana, hermana Martha Séïde; estaban además presentes los dos Consejeros Generales para la Pastoral Juvenil: por las Hijas de María Auxiliadora, hermana Runita Borja; y por los Salesianos de Don Bosco, padre Rafael Bejarano.
El intercambio se centró en la misión educativa y carismática que Salesianos e Hijas de María Auxiliadora llevan adelante juntos, en particular en el ámbito de la educación superior, de las escuelas y de los Centros de Formación Profesional. Surgió con fuerza la conciencia de que dicha misión nace del carisma recibido de san Juan Bosco y de santa María Dominga Mazzarello, y que sigue estando orientada de modo preferente al servicio de los muchachos y las muchachas más pobres y vulnerables.
Los participantes reconocieron que uno de los principales desafíos del tiempo presente es custodiar fielmente el carisma salesiano, sin perder su fuerza profética, y al mismo tiempo cuidar con atención la institucionalidad de las obras educativas y académicas. Esta atención es necesaria para garantizar la calidad de la propuesta formativa y para mantener un diálogo creíble y fecundo con las realidades culturales, sociales y eclesiales de los distintos países y continentes en los que la Familia Salesiana está presente.
En el diálogo con el cardenal Tolentino de Mendonça se subrayó que las instituciones educativas salesianas, en particular las universitarias, están llamadas a contribuir al desarrollo integral de la persona humana y a la transformación de la cultura, promoviendo una visión inspirada en el Evangelio y orientada a la construcción del Reino de Dios. La educación, vivida en el estilo salesiano, fue reconocida como un espacio privilegiado de encuentro entre fe y cultura, capaz de generar esperanza, responsabilidad social y compromiso por el bien común.
El encuentro concluyó con el compromiso compartido de continuar el camino de colaboración entre las diversas realidades salesianas, reforzando las sinergias ya existentes y valorizando el patrimonio educativo y carismático común, para que las obras universitarias, escolares y formativas puedan responder con renovada creatividad a los desafíos del mundo contemporáneo, permaneciendo fieles a su origen y a su misión al servicio de los jóvenes.