Voluntarios con Don Bosco, CDB Los Voluntarios con Don Bosco, CDB son una expresión contemporánea del carisma salesiano dentro de la Familia Salesiana, inspirada en el espíritu de Don Bosco. Su origen se remonta a la segunda mitad de los años 80, cuando jóvenes de Italia, Malta, Paraguay y Venezuela, movidos por el Espíritu Santo, sintieron la llamada a consagrarse a Dios viviendo plenamente su vocación en la secularidad, es decir, en medio del mundo y sus realidades cotidianas.

Acompañados por sacerdotes salesianos y una Voluntaria de Don Bosco, este proceso de discernimiento fue madurando hasta que el 12 de septiembre de 1994, en Roma, bajo la guía de Egidio Viganò, nació oficialmente el grupo de los Voluntarios con Don Bosco. En esa ocasión se realizaron las primeras profesiones y se aprobaron las Constituciones “ad experimentum”, dando forma al nuevo Instituto Secular masculino.

Desde entonces, los CDB se comprenden como laicos consagrados que viven los consejos evangélicos sin abandonar su vida social y laboral, siendo presencia salesiana en el corazón del mundo. Su misión se centra especialmente en los jóvenes más pobres y necesitados, a quienes acompañan con una espiritualidad encarnada en el trabajo, la sencillez y la entrega cotidiana, haciendo visible el amor educativo de Don Bosco en los ambientes seculares.

Un testimonio significativo es el de Nino Baglieri (1951–2007), Voluntario CDB, cuya causa de beatificación se abrió en marzo de 2012, destacando una vida de santidad vivida en el sufrimiento, la confianza en Dios y un fecundo apostolado como signo del hombre redimido y amado por el Señor.

La identidad de los Voluntarios con Don Bosco se expresa en la unidad de ser laicos, consagrados y salesianos, llamados a vivir una santidad sencilla y cotidiana, que transforma la realidad desde dentro y con discreción, en medio de la vida ordinaria del mundo.

Los Voluntarios con Don Bosco viven su consagración en el anonimato y la discreción, sin hábito ni signos externos, plenamente insertos en la vida ordinaria de la sociedad, donde anuncian a Jesucristo con una presencia silenciosa, comprometida y profundamente salesiana en los ambientes seculares.

Testimonio de un Voluntario con Don Bosco

¿Cómo ha marcado su vida el ser Voluntario con Don Bosco?

“Estoy con los Voluntarios con Don Bosco (CDB) desde el año 2000. Conocer a los Voluntarios con Don Bosco ha sido uno de los mayores hallazgos que una persona puede experimentar en su vida. Esta experiencia ha marcado un tiempo de madurez espiritual y personal, ya que me ha ayudado a cultivar la autodisciplina en lo que hago, pienso y siento.

Ser Voluntario con Don Bosco me lleva a vivir cada acción y cada proyecto como la expresión más alta de mi responsabilidad como laico consagrado salesiano. Me siento único e irrepetible, reconociendo en mi vida la obra perfecta de Dios, lo que me lleva a afirmar con convicción: ‘fraile o no fraile, siempre con Don Bosco’.”