La inteligencia artificial ya no pertenece al futuro: está aquí, en las aulas, en los hogares, en el trabajo pastoral, en las redes sociales y hasta en las conversaciones cotidianas de nuestros jóvenes. Esta edición del Boletín Salesiano nos invita a mirar esta realidad con serenidad, esperanza y sentido crítico, desde una pregunta profundamente salesiana: ¿cómo hacer que la tecnología esté al servicio de la persona y no al contrario?
En estas páginas encontraremos una reflexión necesaria sobre la IA y su impacto en la educación, la comunicación, la evangelización y la vida comunitaria. No se trata de rechazar los avances tecnológicos ni de mirarlos con miedo, sino de aprender a discernirlos. Don Bosco supo utilizar los medios de su tiempo para educar, evangelizar y hacer circular el bien. Hoy, el reto es similar: comprender las nuevas herramientas digitales y ponerlas al servicio de los jóvenes, especialmente de quienes más necesitan acompañamiento, oportunidades y esperanza.
El mensaje del papa León XIV para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales y la encíclica Magnifica Humanitas iluminan el tema central de esta edición. Ambos textos recuerdan que ninguna máquina puede reemplazar la dignidad humana, la conciencia, la libertad, la empatía ni la capacidad de amar. Una IA puede generar respuestas rápidas, pero no puede escuchar con el corazón; puede imitar una conversación, pero no puede acompañar una vida.
Desde la mirada educativa salesiana, esta edición destaca la importancia de formar jóvenes capaces de pensar, crear, verificar información y actuar con responsabilidad. La encuesta realizada en obras salesianas de Centroamérica muestra que la IA ya forma parte de la vida de estudiantes y educadores, pero también evidencia la necesidad de mayor formación y acompañamiento.
Que esta edición nos ayude a conversar, aprender y discernir juntos. La tecnología seguirá avanzando, pero nuestra misión permanece: estar cerca de los jóvenes, educar con amor y custodiar siempre lo más valioso del progreso: la persona humana.