La sociedad cuenta con ustedes para fomentar un hogar, engendrar niños y educarlos bien.Al vínculo sentimental que surge entre los novios (enamoramiento) es necesario añadir un vínculo jurídico (el matrimonio), cuya función es fomentar la duración de la relación.

Al extender un certificado matrimonial, el Estado está diciendo a los contrayentes: “La sociedad cuenta con ustedes para fomentar un hogar, engendrar niños y educarlos bien: ¡ánimo!”. Es algo, obviamente, que nunca podrá decirse a una pareja homosexual. Y esto nada tiene que ver con prejuicios cristianos, sino con la biología y la naturaleza humana.

ET1Es virtuoso obedecer a la ley de Dios, y también a la propia conciencia, en cuanto esta refleja la ley de Dios. La obediencia a las autoridades y a las leyes de este mundo rige, única y exclusivamente, en la medida en que dichas autoridades y leyes no contradicen la justicia y la soberana autoridad de Dios.

 DSC0126Durante la Cuaresma, son numerosas las parroquias que organizan liturgias penitenciales para facilitar a los miembros de su comunidad el acceso al sacramento de la penitencia. ¿Pero cómo solemos preparar la confesión? Con frecuencia se utilizan para el examen de conciencia esquemas que enfatizan la dimensión individual de la moral, descuidando la social. 

Hay que reconocer que, en su evolución histórica, la Iglesia fue dando lugar a un catolicismo de corte prevalentemente individualista, en detrimento de su dimensión social. Hoy en día, gracias a las reflexiones teológicas que desembocaron en el Concilio Vaticano II, y a las que han seguido posteriormente como efecto de ese magno evento, la perspectiva comunitaria se ha vuelto a poner de relieve. No podía dejar de ser así en el ámbito moral. Muestra de ello son los conceptos de “pecado social” o “estructuras de pecado” o “pecado estructural”. Así, el pontífice recientemente proclamado santo, Juan Pablo II, en su exhortación apostólica “Reconciliación y Penitencia” (n. 16), admite tales conceptos, delineando su alcance y significado. 

coranDespués de diez años estudiando en una escuela islámica de su país, Arabia Saudita, nuestro personaje se convirtió en asistente del imán en una mezquita; y predicaba, entre otras cosas, que Jesús no es Dios.

Uno de sus alumnos le preguntó un día quién o qué es Jesús. Mario José, en su testimonio de conversión al cristianismo, dice: Yo no sabía nada sobre Jesús. Entonces comencé a releer con atención lo que el Corán dice acerca de Jesús y descubrí algo muy interesante.

El nombre de Mahoma aparece en el Corán 4 veces, mientras que el nombre de Jesús aparece 25 veces. En el Corán no se menciona ningún nombre de mujer, a pesar de que Mahoma se casó con 24 mujeres. Solo una mujer es mencionada en el Corán. Esa mujer es María. El nombre de María aparece en los capítulos 3 y 19 del Corán, un total de 34 veces.

etica-1Si a alguien hoy en día se le preguntara si desea ser pobre, ciertamente pensaría que la pregunta es necia. Al contrario, vivimos en una sociedad que gira en torno a la producción y el consumo.

Y para consumir es necesario contar con dinero, entre más mejor. Siempre ha sido duro y difícil ser pobre, pero más en la sociedad contemporánea, donde el valor de las personas se mide muchas veces por el poder adquisitivo, es decir, el grosor de la billetera o el volumen de la cuenta bancaria. 

Justamente el papa Francisco, en la Exhortación Evangelii Gaudium, denuncia con fuerza que hoy en día se ha caído en la “idolatría del dinero” y se ha reducido al ser humano “a una sola de sus necesidades: el consumo”. Como consecuencia, los pobres resultan excluidos, simplemente no interesan, porque no son piezas que aporten algo importante a la cadena de la producción y el consumo.

etica-1El deber de las leyes civiles es “garantizar el bien común de las personas, mediante el reconocimiento y la defensa de sus derechos fundamentales, la promoción de la paz y de la moralidad pública (Juan Pablo II, Evangelium vitae, 71).

 

Las leyes que favorecen el bien común son leyes justas; las que se oponen, y dañan contenidos esenciales del bien común son leyes inicuas o injustas. Ángel Rodríguez Luño clasifica las leyes injustas en cuatro grupos (Léxicon 2004, p. 670):

dolaresUna reciente película, con el título de Nebraska, narra la historia de un hombre de avanzada edad que cree haber ganado un millón de dólares. El pobre Woody ha intentado desde su juventud mitigar en el alcohol esa sensación de fracaso que ha acompañado su vida, debido a una mala relación familiar y a una constante frustración en su trabajo. 

Llevado por su ingenuidad y por crecientes síntomas de demencia senil, se empeña, con pertinaz obstinación, en ir a una ciudad lejana del estado de Nebraska a cobrar la suma que le ofrece un cupón de publicidad engañosa que le llegó por correo. Por más que familiares y amigos tratan por todos los medios de desengañarlo y hacerlo desistir de su vano intento, él se aferra a su cupón del millón de dólares como a la última tabla de salvación en el naufragio de una existencia que apunta a su ocaso.