La historia de la Escuela Anexa Don Bosco en Masaya es el testimonio de una comunidad que nunca se cansa de crecer para servir. Como un brazo vital del Colegio Salesiano, esta obra nació con la misión de extender la educación y el carisma de Don Bosco a los sectores más populares, consolidándose como un faro de esperanza en el barrio de Monimbó, Nicaragua.
La presencia salesiana en Masaya comenzó a gestarse en 1920 y se hizo realidad el 26 de septiembre de 1926. Tras el asentamiento del Colegio Salesiano, surgió una preocupación por los más pequeños de la zona; así nació la necesidad de crear un centro anexo dedicado exclusivamente a atender a los niños de escasos recursos del barrio y de las zonas cercanas. Esta obra fue concebida para asegurar que la falta de medios económicos nunca fuera una barrera para recibir una educación de calidad con el carisma salesiano.
El terreno donde se erige la escuela hoy tiene una historia sagrada. Antes de convertirse en el centro educativo actual, este espacio funcionó como Internado de Aspirantado (para jóvenes con inquietud vocacional) y como Casa de Retiro. Es un lugar que siempre ha estado impregnado de oración y discernimiento.
Así nació la Escuela Anexa, ubicada originalmente frente al Colegio Salesiano. Durante décadas, este local fue el hogar de miles de niños. La obra fue posible gracias a la colaboración de figuras como el señor Robert Morrow y el apoyo del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA). Sin embargo, el crecimiento constante de la comunidad pronto exigiría un cambio de escala.
Al llegar el nuevo milenio, el local original frente al colegio se volvió insuficiente. El notable incremento en la matrícula de los últimos años hacía urgente un espacio más amplio. Bajo la dirección del Hermano Fernando Murillo, de grata recordación, se tomó la decisión de transformar aquel lugar de retiro en el nuevo hogar de la Escuela Anexa.
El año 2005 quedó grabado en la memoria de Masaya como el año del "éxodo". En una muestra de unidad desbordante, padres de familia y alumnos trasladaron cada recurso al nuevo centro. Sillas, pupitres y materiales fueron llevados en camiones, carretas y hasta en brazos.
Esta transición culminó con la inauguración a finales de 2005, dejando todo listo para iniciar el ciclo escolar 2006 en las nuevas instalaciones. No fue solo un cambio de domicilio, sino la conquista de un patio propio donde el juego y el oratorio pudieran florecer sin restricciones.
Una oferta integral para el presente
Hoy, la Escuela Anexa Don Bosco es un modelo de formación integral. Ubicada en un punto privilegiado de Monimbó con paisajes hermosos, la infraestructura cuenta con edificios adecuados para el aprendizaje moderno. Bajo la guía de los Salesiano de Don Bosco (SDB), se garantiza que el espíritu de familia sea el eje de cada día.
Mirando hacia el futuro, la institución proyecta el techado de su patio y la expansión hacia la secundaria completa. La Anexa sigue siendo esa "Casa que acoge" donde, desde 2006 en su nueva sede, cada niño encuentra un hogar, una escuela y un patio para ser feliz.
Para resaltar:
“Esta obra nació con la misión de extender la educación y el carisma de Don Bosco a los sectores más populares, consolidándose como un faro de esperanza en el barrio de Monimbó”.