Biblia para la vida

Junio, mes para volver al Corazón de Cada mes de junio, la Iglesia nos invita a mirar de nuevo el Sagrado Corazón de Jesús, tal vez algunos imaginan esta devoción solo como una imagen antigua: Jesús señalando su corazón encendido, coronado de espinas y abierto por amor, pero detrás de esa imagen hay una realidad profundamente bíblica, Dios no nos ama desde lejos; Dios nos ama con un corazón humano en Jesucristo.

Un viaje a la luna que no nos aleja de DiosHace poco leí algunas noticias sobre la misión Artemis II, ese viaje en el que cuatro astronautas volvieron a rodear la Luna después de tantos años sin que una tripulación humana se alejara tanto de la Tierra y confieso que, más allá de los datos científicos, algo me quedó dando vueltas por dentro. Porque uno puede leer la noticia así, rápido: una nave que hizo una misión a la Luna, etc. Pero si uno se detiene un poco, aparece una pregunta más honda. ¿Qué siente el ser humano cuando mira la Tierra desde tan lejos? ¿Qué pasa en el corazón cuando nuestro planeta deja de ser el mundo entero” y se convierte en una pequeña esfera suspendida en la oscuridad?

Una tumba y una cama vacíaEstoy en ejercicios espirituales en Valdocco, Turín, y han sido días intensos, no tanto por lo que uno hace, sino por lo que uno empieza a ver de distinto. Hoy entré a una habitación muy sencilla, nada espectacular, nada que impresione… a primera vista.

Vemos las noticias y el corazón se encoge: ciudades destruidas, familias huyendo, niños muriendo. Y casi todos decimos lo mismo: la guerra está mal. Como cristianos, difícilmente alguien podría afirmar lo contrario. Pero aquí surge una pregunta incómoda: si estamos tan en contra de la guerra, ¿por qué a veces la dejamos entrar en nuestra propia casa?