San Salvador, abril 2026. — La comunidad de la Parroquia María Auxiliadora Don Rúa vivió con profunda fe, recogimiento y participación las celebraciones de Semana Santa, desarrolladas del 1 al 4 de abril, en un ambiente de espiritualidad que permitió a los fieles conmemorar los misterios centrales de la fe cristiana.
El 1 de abril, jóvenes de distintas edades participaron en un retiro espiritual y acto penitencial organizado por el Movimiento Juvenil Salesiano (MJS). La jornada se desarrolló en un ambiente de alegría y reflexión, incluyendo dinámicas formativas al aire libre que promovieron el crecimiento personal y espiritual. Posteriormente, el encuentro culminó en el templo parroquial con un acto penitencial, donde los asistentes vivieron un profundo momento de reconciliación y encuentro con Dios a través del sacramento de la confesión.
El 2 de abril, la comunidad celebró la Santa Cena del Señor, dando inicio al Triduo Pascual. La Eucaristía estuvo marcada por el gesto del lavatorio de los pies, en el que jóvenes del MJS representaron a los apóstoles, resaltando el llamado al servicio y la humildad. Asimismo, se realizaron las procesiones de los santos óleos y de ofrendas, en las que la feligresía entregó víveres destinados a apoyar a personas necesitadas, reflejando el compromiso solidario de la comunidad.
El 3 de abril por la mañana, los fieles participaron en el tradicional Viacrucis en los distintos sectores parroquiales, recorriendo las 14 estaciones en un ambiente de oración y reflexión. Cada estación fue preparada por grupos parroquiales y habitantes de los sectores, quienes también elaboraron altares y alfombras, enriqueciendo esta manifestación de fe que fortaleció la unidad comunitaria.
Ese mismo día, por la tarde, se llevó a cabo la solemne liturgia de la Pasión y Muerte del Señor. La celebración, vivida con profundo silencio y contemplación, incluyó la proclamación de la Pasión y la adoración de la Santa Cruz, momentos que invitaron a la feligresía a meditar sobre el sacrificio redentor de Jesucristo como expresión suprema de amor y esperanza.
Finalmente, el 4 de abril, la comunidad parroquial celebró con solemnidad la Vigilia Pascual, considerada la celebración más importante del calendario litúrgico. La ceremonia inició en el atrio del templo con la bendición del fuego nuevo y el encendido del cirio pascual, símbolo de Cristo resucitado. En medio de la oscuridad, los fieles iluminaron progresivamente el templo con sus velas, creando un ambiente profundamente significativo.
Uno de los momentos más solemnes fue la proclamación del Pregón Pascual, seguida por las lecturas que recorren la historia de la salvación. Asimismo, el canto del Gloria resonó en todo el templo, acompañado por las campanas y el júbilo de los fieles, anunciando con alegría la Resurrección del Señor.
De esta manera, la Parroquia María Auxiliadora Don Rua culminó las celebraciones del Triduo Pascual, reafirmando la fe de su comunidad y renovando el compromiso de vivir el mensaje de Cristo, proclamando con esperanza el triunfo de la vida sobre la muerte.
