Desde hace más de tres décadas, el Centro Don Bosco – Misión Joven se ha consolidado como un espacio de encuentro, formación y acompañamiento para niños, adolescentes, jóvenes y familias de Pérez Zeledón, Costa Rica. Inspirada en el carisma de San Juan Bosco, esta obra salesiana se ha convertido en un referente para la pastoral juvenil de la región, promoviendo el crecimiento humano y cristiano de cientos de personas.
La presencia salesiana en la Diócesis de San Isidro inició en 1992, cuando monseñor Ignacio Trejos solicitó la colaboración de los salesianos para fortalecer la atención pastoral de la juventud. Los primeros misioneros se establecieron en General Viejo, llevando consigo el espíritu educativo y evangelizador de Don Bosco. Más adelante, gracias a la generosa donación de un terreno por parte de los bienhechores: Liliana Halder y Sergio Saborío, la obra encontró su hogar definitivo en Barrio Lourdes, donde hoy desarrolla su misión.
Con el paso de los años, el Centro Don Bosco ha experimentado un crecimiento constante. Lo que comenzó con una pequeña edificación fue ampliándose con la construcción de un rancho para actividades juveniles y un salón para reuniones. Posteriormente se edificó el salón multiusos, acompañado de canchas deportivas y amplias zonas verdes que actualmente forman parte de un complejo pensado para la convivencia, la formación y la evangelización.
Un hogar para la juventud
La historia de la obra está marcada por acontecimientos significativos que reflejan su importancia dentro de la Iglesia costarricense. En 2014 fue sede del Día Nacional de la Juventud, reuniendo a jóvenes de todo el país en torno a la celebración de la fe. En 2017 celebró los 25 años de presencia salesiana en la diócesis y, en 2019, acogió el Campo Bosco Nacional del Movimiento Juvenil Salesiano. Más recientemente, en 2026, recibió la visita del nuncio apostólico en Costa Rica, monseñor Mark Gerald Miles, durante su recorrido por la Diócesis de San Isidro.
En la actualidad, la obra ofrece una amplia variedad de espacios y servicios pastorales. Entre ellos destacan los retiros juveniles, el Movimiento Juvenil Salesiano (MJS), los grupos EPAE y ENE, los equipos de lectores y comunicación, los coros VUX, Voces y La Barca, así como la celebración de la Eucaristía dominical, las confesiones, la dirección espiritual, la consejería y los grupos misioneros. Estas iniciativas permiten acompañar a las personas en distintas etapas de su vida y fortalecer su relación con Dios.
Además de funcionar como centro pastoral y casa de retiros, el Centro Don Bosco cuenta con instalaciones que favorecen la convivencia y el desarrollo integral de quienes lo visitan: una capilla de oración, canchas deportivas, salón multiusos y una finca utilizada para actividades al aire libre y rallys juveniles.
Mirando hacia el futuro, el Centro Don Bosco – Misión Joven busca seguir fortaleciendo la pastoral juvenil salesiana, ampliando los espacios de formación y acompañamiento, mejorando su infraestructura y respondiendo a los desafíos actuales de la juventud. Fiel al sueño de Don Bosco, continúa siendo un lugar donde cada persona es acogida, escuchada y acompañada para crecer como buen cristiano y honrado ciudadano.