Padre Franciszek Harazim (ANS – Cracovia) – El padre Franciszek Harazim Francisco nació el 22 de agosto de 1885 en la localidad de Osiny, en Silesia, hijo de Karol y Maria, nacida Sojka. Formaban una familia salesiana tradicional, en la que se rezaba y se trabajaba juntos, cuidando la vida doméstica común.

“Me he hecho todo para todos, para ganar, sea como sea, a algunos” (1Co 9,22). El Siervo de Dios, don Franciszek Harazim, fue educado desde los primeros días de su vida en los valores cristianos en su hogar familiar. Cada día se arrodillaba junto a sus padres para rezar, profundizando así su relación con el Señor. La participación regular en los santos sacramentos fue para él un camino seguro hacia el encuentro con Dios en la eternidad. La confesión fue precisamente el último sacramento que recibió en vida.

Infancia y juventud

Franciszek nació el 22 de agosto de 1885 en Osiny, en Silesia, hijo de Karol y María, de soltera Sojka. Pertenecía a una familia tradicional de Silesia que rezaba y trabajaba unida, cuidando también del hogar común.

El joven Franciszek, de gran talento, fue admitido en 1901, a la edad de 16 años, en la escuela salesiana de Oświęcim. Dos de sus hermanos también estudiaban en la misma institución. Allí su vida espiritual se fue desarrollando progresivamente. Era un hombre sensible a la belleza y dotado de múltiples talentos. Con motivo de diversas celebraciones escolares escribía discursos laudatorios (panegíricos) apreciados por los alumnos y profesores.

El itinerario salesiano

Después de terminar la escuela ingresó en el noviciado en Daszawa, donde el 27 de enero de 1907 emitió sus primeros votos religiosos. Un año de práctica pedagógica, conocida como (tirocinio), lo realizó en Oświęcim, y el siguiente en Turín, donde trabajó en la redacción del Boletín Salesiano. El 24 de marzo de 1910 emitió los votos perpetuos.

Realizó sus estudios de teología en Foglizzo Canavese y, tras su finalización, recibió la ordenación sacerdotal el 29 de mayo de 1915 en Ivrea, de manos del obispo Filipello. Como sacerdote regresó a Polonia y fue destinado al Instituto Salesiano de Oświęcim, donde entre 1915 y 1916 trabajó como profesor. Después, entre 1916 y 1918, desempeñó el cargo de director de la escuela secundaria, y desde 1918 fue consejero (responsable de estudios) del Centro de Estudios Filosóficos en “Łosiówka” en Cracovia, convirtiéndose en su director en 1920.

Entre 1922 y 1927 fue director de secundaria en Aleksandrów Kujawski. Tras dieciséis años, en 1927 regresó a Cracovia, donde volvió a desempeñar las funciones de consejero, profesor y educador en el seminario salesiano. En 1938 fue nombrado profesor en la casa de Cracovia-Łosiówka.

Fue recordado como un superior prudente, sensible en el trato y humilde. No se imponía sobre los demás. Era respetado por sus hermanos salesianos, querido y escuchado con atención por los jóvenes. Su opinión era altamente valorada. Fue un verdadero pilar espiritual de la Congregación Salesiana en Polonia. Su talento literario se manifestó, entre otros, en los textos del Misterio de la Pasión del Señor, representado por generaciones de salesianos, cuya música fue compuesta por don Antoni Hlond (Chlondowski), salesiano. Don Franciszek firmaba sus obras con el nombre de Franciscus Silesius.

Martirio y muerte

La Segunda Guerra Mundial abrió el camino hacia su martirio. Fue arrestado por la Gestapo el 23 de mayo de 1941 y encarcelado en la prisión de Montelupich en Cracovia. Junto con otros hermanos, el 26 de junio de 1941 fue trasladado al campo de concentración de Auschwitz. Allí, ya al segundo día de su estancia, como miembro de una compañía penal, cayó en manos de un kapo despiadado.

Los prisioneros transportaban piedras hacia una zanja. Don Franciszek fue arrojado en ella junto con una carretilla cargada. Tendido en el fondo del hoyo, con los brazos y las piernas rotas, fue golpeado por el kapo con una pesada barra de madera. El verdugo permitió únicamente que se llamara a otro prisionero, el salesiano don Józef Wybraniec, para que confesara al moribundo don Franciszek. Golpeado hasta la muerte, don Franciszek agonizaba escuchando las blasfemias y los insultos del kapo. Antes de morir recibió la absolución de su hermano salesiano, en un lugar donde para muchos les parecía que Dios no existía.

A lo largo de toda su vida había sido fiel a la recepción de los sacramentos y también en la última hora de su vida recibió la gracia de la confesión. Fue asesinado junto con don Kazimierz Wojciechowski, cuando a ambos se les asfixió con una viga colocada sobre sus gargantas. Su cuerpo fue incinerado en uno de los crematorios. Su amor por los hermanos perseveró hasta la muerte.

Don Harazim murió el 27 de junio de 1941, a los 56 años de edad, con 34 años de vida religiosa y 26 de sacerdocio. Su número de prisionero era el 17 375.

Proceso de beatificación

Don Franciszek Harazim es uno de los 122 Siervos de Dios para los cuales, el 17 de septiembre de 2003, se inició el segundo proceso de beatificación del segundo grupo de mártires polacos de la época de la Segunda Guerra Mundial. El 24 de mayo de 2011, en Pelplin, concluyó la fase diocesana, y toda la documentación fue enviada a la Congregación para las Causas de los Santos en Roma.

La Positio fue presentada el 21 de julio de 2022. Su relator fue el padre Szczepan Tadeusz Praśkiewicz, OCD. El postulador de la causa es don Pierluigi Cameroni, Postulador General para las Causas de Canonización de la Familia Salesiana, quien colabora con la Dra. Mariafrancesca Oggianu.

El martes, 28 de marzo de 2023, los consultores históricos del Dicasterio para las Causas de los Santos emitieron un dictamen positivo sobre la Positio suppletiva super martyrio de don Jan Świerc y ocho compañeros, sacerdotes de la Sociedad de San Francisco de Sales, asesinados in odium fidei en los campos de exterminio alemanes en los años 1941-1942.

El Papa León XIV, el 24 de octubre de 2025, ordenó la publicación del Decreto sobre el martirio y su inclusión en las actas del Dicasterio para las Causas de los Santos.