Cartago, julio 2026.- El sábado 4 de julio en un ambiente de fe, fraternidad y comunión, la Familia Salesiana de Costa Rica realizó su tradicional peregrinación a la Basílica de Nuestra Señora de los Ángeles, patrona del país, como expresión de su amor filial a la Virgen y de su compromiso con la misión evangelizadora.
La peregrinación fue encabezada por el padre Guido Maroto, SDB, y contó con la participación del Vicario Inspectorial, padre René Santos, SDB, así como de los sacerdotes salesianos Ramiro Aguirre, Enrique Obando, Ricardo Chinchilla, Héctor Hernández, Ángel Roncero y Erick González, quienes caminaron junto a cientos de peregrinos.
La jornada reunió a las principales ramas de la Familia Salesiana presentes en Costa Rica: los Salesianos de Don Bosco (SDB), las Hijas de María Auxiliadora (FMA), la Asociación de María Auxiliadora (ADMA) y los Salesianos Cooperadores (SSCC). Asimismo, participaron miembros de los Oratorios, el Movimiento Juvenil Salesiano (MJS), padres de familia y numerosos fieles de las comunidades salesianas.
Durante el recorrido los peregrinos elevaron sus oraciones mediante el rezo del Santo Rosario, poniendo en manos de la Virgen de los Ángeles las intenciones de la Iglesia, las familias, los jóvenes y toda la misión salesiana.
La peregrinación culminó con la celebración de la Eucaristía. En representación del Inspector, el padre René Santos dirigió un mensaje de bienvenida y agradecimiento por la amplia participación de la Familia Salesiana. En su reflexión invitó a vivir con fidelidad el lema del Aguinaldo 2026: «Hagan lo que Él les diga. Creyentes libres para servir», destacando la importancia de fortalecer la vida familiar, caminar unidos como una sola familia salesiana y hacer presente el Evangelio mediante gestos concretos de servicio, cercanía y solidaridad con quienes más lo necesitan.
Con esta peregrinación, la Familia Salesiana renovó su confianza en la protección maternal de la Virgen de los Ángeles y reafirmó su compromiso de continuar anunciando a Cristo con alegría, siguiendo el espíritu de san Juan Bosco y haciendo de cada comunidad un espacio de fe, esperanza y servicio.
