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Beatificados el 14-4-02 Artemides Zatti nace en Boretto (Regio Emilia, Italia) el 12 de octubre de 1880. No tardó en experimentar la dureza del sacrificio, tanto que a los 9 años ya se ganaba la jornada como peón. La familia, obligada por la pobreza, emigró a Argentina, a los 17 años llegó como inmigrante con sus padres y hermanos a principio de 1897 para establecerse en Bahía Blanca, . Aquí Artemide comienza a frecuentar la parroquia dirigida por los salesianos, adquiriendo confianza con el párroco P. Carlos Cavalli A los 20
años sintió el llamado de Dios a la vida religiosa y dejando
todo ingresa al aspirantado (seminario) salesiano, Le fue confiado,
entre otros, el encargo de asistir a un joven sacerdote tuberculoso.
Artemide contrajo también la enfermedad. Fue enviado al hospital
de San José. Aquí fue particularmente seguido por el sacerdote
y médico empírico, P. Evaristo Garrone. Trasladado a Viedma, pidió a la Virgen su curación y prometió dedicarse a los enfermos que lo rodeaban. En 1908 Zatti se consagró a Dios como Salesiano Coadjutor (laico consagrado). Durante más de 40 años se dedicó a los enfermos del hospital San José, de Viedma. Fue encargado y administrador del hospital, que recibía enfermos de toda la región, ante la indiferencia, y a veces la oposición, de las autoridades locales. Se ocupó celosamente de la salud corporal y espiritual de todos los enfermos, especialmente de los más pobres Su celo apostólico lo movía a visitar día y noche con su legendaria bicicleta a los enfermos de ambos poblados ribereños del río Negro. Su fama de enfermero santo corrió por todo el sur, y de toda la Patagonia llegaban enfermos que él recibía gratuitamente, confiado en la Providencia que nunca le dejó faltar medicinas, alimento y ropa para todos. Tuvo una
entrega absoluta a sus enfermos. Hay quien describe así su jornada:
"A las 4.30 levantarse. Meditación y Santa Misa. Visita
a todos los pabellones. Después, en bicicleta, visita a los enfermos
esparcidos por la ciudad. Después
de la comida entusiasta partida de bolos con los convalecientes. Desde
las 14 a las 18 horas nueva visita a los enfermos internos y externos
del hospital. Hasta las 20 horas trabajaba en farmacia. Otra visita
a los pabellones. En 1913 fue animador de la construcción del nuevo hospital que, a pesar suyo, fue derribado en 1841 para dar lugar a la sede episcopal de la naciente diócesis de Viedma. En 1950, se cae de una escalera y es obligado al reposo. Después de unos meses se manifestaron los síntomas de un cáncer, ocho meses antes de su muerte, Zatti supo que tenía cáncer de hígado. Lo aceptó serenamente y siguió trabajando como siempre hasta que el mal lo postró en cama. Murió en Viedma, el 15 de marzo de 1951. Enseguida se lo empezó a llamar "el enfermero santo de la Patagonia" y "el pariente de todos los pobres". Actualmente el hospital municipal de Viedma lleva el nombre de Artémides Zatti, lo mismo que una de las calles más importantes de la ciudad. En la esquina del hospital, un monumento da testimonio del afecto de la población Sus restos
reposan ahora en la capilla de los Salesianos en Viedma. El
proceso diocesano de canonización fue abierto el 22 de marzo
de 1980. El 7 de julio de 1997 Artémides Zatti fue declarado
Venerable y el 9 de marzo de 2000 fue reconocido por la comisión
de médicos el milagro atribuido a su intercesión. Juan
Pablo II lo beatifico el 14 de abril del 2002 en Roma.
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