Rector Mayor219 1Mi querida Familia Salesiana, amigos y amigas de Don Bosco, y personas todas que puedan tener en sus manos el Boletín Salesiano: reciban mi cordial y afectuoso saludo como Rector Mayor.

Hoy estoy iniciando mi saludo de editorial, casi como si de una carta familiar se tratara, porque siento muy vivamente que he contar y recordar lo que el año pasado hemos vivido.

tm1 verLos saludo desde Mornese (cuna de Sor María Domenica Mazzarello), en un día de profesión religiosa perpetua de tres Hijas de María Auxiliadora.

Y resulta que en este hermoso día de Familia Salesiana, hoy centrado en nuestras Hermanas, monumento viviente a María Auxiliadora, tal como lo quería Don Bosco, una joven hermana me entrega al final de la eucaristía un pequeño escrito, diciéndome que era su homenaje a Don Bosco en esta celebración del bicentenario de su nacimiento.

RM1En un tiempo en el que en tantas partes del mundo parecieran nublarse el horizonte y el futuro, podemos ser como aquella joven mujer que fue capaz de cambiar el mundo y que, una vez cómplice del Espíritu, ayudó a los discípulos para que ellos también lo fueran.

Rector-mayor1María es nuestra Madre porque al cuidar de nosotros nos enseña desde lo profundo de nuestra alma a cuidar de nosotros mismos y de los unos a los otros, a cuidar la vida, la creación, el crecimiento de nuestros hermanos y hermanas, de la vida de aquellos que están en mayor riesgo de perderla y perderse

El sueño que Don Bosco tuvo en Barcelona la noche del 9 al 10 de abril de 1886 y que luego narró con la voz rota por los sollozos es de verdad inolvidable. Lo es para la inmensa cantidad de jóvenes que, corriendo a su alrededor, le decían: «Te esperábamos, te hemos esperado por tanto tiempo, pero finalmente estás aquí: ¡Estás entre nosotros!» Lo es sobre todo para la figura de la Pastora que dice a Don Bosco: «¿Te acuerdas del sueño que tuviste a los nueve años?».

 

Rector-Mayor-1Este, creo yo, es uno de los mejores regalos que podremos hacerle a Don Bosco en este su 200º cumpleaños: el de una Familia Salesiana más misionera, más apostólica, más “en salida”, como nos recuerda el Papa Francisco.

 

Mis queridos amigos y amigas de la Familia Salsiana: el saludo de este mes del Boletín Salesiano nos encuentra a todos ya bien dentro de este año jubilar, de este año de Gracia que es el Bicentenario del nacimiento de Don Bosco. Ya lo he podido repetir y compartir varias veces: sería realmente muy hermoso si en este año del Bicentenario de nuestro amado padre Don Bosco, y en años sucesivos, tuviéramos el don de contar con una fuerte animación de pastoral juvenil para toda la Congregación y la Familia Salesiana que se traducirá también en abundantes frutos misioneros. El carácter misionero es muy ‘nuestro’, muy constitutivo de nuestra propia esencia carismática.

gratitud«Dios mío, te daré gracias por siempre» (Sal 30,13). No solamente en el salterio, sino a lo largo de toda nuestra vida, la expresión de agradecimiento a Dios aparece una y otra vez en los más variados tonos. 2015, año de Bicentenario, ha activado una amplia programación pastoral en todos los países, pero sobre todo, un tiempo de acción de gracias. 

 

La admiración por cuanto el Señor nos ha regalado en estos doscientos años de fecundidad pide un estilo de vida, una actitud que lo alimente: la gratitud. Sí, las celebraciones del año jubilar en el mundo entero nos tienen que llevar al agradecimiento y, como toda virtud, necesita aprenderse y ejercitarse. Es una tarea de por vida y permitanme que les sugiera tres modos de vivirla concretamente. 

RM-en-Gua-1El 5 de noviembre del 2014 comenzó la breve visita a Guatemala de Don Ángel Fernández Artime, Rector Mayor de los Salesianos. La mañana de ese día estuvo dedicada a una sesión con el inspector, padre Alejandro Hernández y el consejo inspectorial.

 

En horas de la tarde la cita fue con representantes de la Familia Salesiana. Acudió también una delegación proveniente de la cercana república de El Salvador.

En un salón abarrotado de entusiastas salesianos y salesianas, el Rector Mayor se dirigió a los presentes con un mensaje cálido, fraterno y familiar. Don Ángel puso de relieve la necesidad de ser testimonios vivientes de la santidad salesiana, con especial énfasis en la presencia constante entre los jóvenes, contagiándoles de la alegría y la esperanza propias de Don Bosco.

DSC 0032El Rector Mayor, don Ángel Fernández Artime, visitó Guatemala el 6 de noviembre de 2014. En conversación con Zaida Navarrete, delegada inspectorial para la comunicación social inspectorial, se pronunció sobre varios argumentos que cultiva en su corazón. 

ZN - ¿Qué cualidad admira de Don Bosco y cual le gustaría imitar?

RM - Don Bosco era un apasionado de Jesús. Un hombre de Dios que buscaba en cada una de sus cosas llevar a las personas a Dios. Tenía una pasión por los jóvenes como no ha habido otro. Yo quisiera eso para mí y para todos los salesianos, familia salesiana y todos los que estamos en este hermoso servicio salesiano.

DSC 0097Nací en una familia muy humilde. Vivíamos papá, mamá, una hermana menor que yo ahora casada, una abuela a la que enterré con 94 años, además un tío soltero. Ese era mi cuadro familiar. Vivíamos todos en una casita muy humilde. 

Yo tenía nueve años cuando un día pasa por delante de la puerta de casa,  donde estaba mi papá preparando los anzuelos y las redes para ir a pescar, una señora que tenía unos setenta y tantos años; se llamaba María Sánchez. A ella la fusilaron  en la guerra civil, pero no acertaron y no la mataron, solo le hirieron una pierna y cojeaba por esa bala.  La noche del fusilamiento salió de entre los muertos fusilados y se libró de la muerte. Años después fue la primera mujer alcaldesa de la ciudad de León, en España.