¿Familia
o amigos? Aunque los padres sean excelentes y comprensivos, aunque la madre sea tranquila y equilibrada, aunque el padre sea afectuoso y tolerante, la separación de los hijos adolescentes parece ser una realidad inevitable y una parte constitutiva y normal del camino familiar. Aunque haya preguntas que preocupan y que no siempre tienen respuesta... |
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| ¿Por
qué los amigos son más importantes que la familia? ¿Tengo que preocuparme porque pasa todo el tiempo con los amigos? Que
un adolescente prefiera a sus amigos antes que a su familia, es algo
normal. Pero hay que estar atentos para que no se encierre en un círculo
que lo aísle de los demás y de la realidad. Los padres
tendrían
que preguntarse siempre: «¿qué está buscando
mi hijo ahora?». La respuesta, a veces, puede ser dolorosa. Los
hijos no deberían huir de situaciones familiares tediosas, oprimentes
o agresivas... Deberían sencillamente salir para comenzar a
explorar el mundo. |
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¿Cómo puedo saber si tiene buenas compañías? Nunca se puede estar totalmente seguro. La finalidad de la educación no es preservar a los hijos de las malas influencias, sino ayudarlos a saber preservarse de ellas. Por eso, es importante que aprendan a conocer a las personas y a conocerse a sí mismos. La mejor solución es siempre hablar. Los padres tienen que invitar a sus hijos a hablar de sus amigos, de sus gustos, de sus pasatiempos, de la música que escuchan... Y tienen que mantener siempre abierto un canal de contacto. Sólo así los hijos sentirán que pueden experimentar sin ser condenados. Pero hay que acompañarlos: los adolescentes tendrán que aprender, con dolor, que hay traiciones, mezquindades y desilusiones. Y en esos momentos necesitarán de sus padres. |
![]() Foto: BSCAM |
¿Por qué mi hija ya no me habla? Muchos adolescentes hacen todo lo posible para aislarse, para cortar
sus relaciones con los familiares y sumergirse en su desierto privado.
En realidad, para ellos, más que una falta de compañía,
la soledad es una búsqueda de sí mismos. Los adolescentes
pueden tener muchas razones para optar por el silencio. Los padres tendrán
que estar muy atentos para descubrir si el silencio de los hijos clausura
su relación con el mundo o si solamente lo reservan para la relación
con sus padres. Si los sienten reír en su habitación, si
están contentos con sus amigos, si siguen hablando con ellos por
teléfono, no hay que preocuparse demasiado... ¿Dónde diablos va cuando sale de casa? Tenemos que aceptar que las exigencias y experiencias de los adolescentes
cambian progresivamente y que, inevitablemente, su radio de acción
se va ampliando. Si hasta hace poco tiempo buscaban delimitar el territorio
preferencial de su alojamiento, ahora quieren tener mayor movilidad para
descubrir nuevos ambientes, construir nuevas relaciones y experimentar
nuevas situaciones. Esta apertura de horizontes no tendría que
ser considerada como un problema por los padres. |
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