Centro Don BoscoVeintiocho años prestando servicios educativos gratuitos a alumnos de escasos recursos económicos en su mayoría pertenecientes a la etnia qeqchí.

Cuenta con subsidio anual del gobierno.

Atiende actualmente a:
• 1036 niñas y niños indígenas en 27 escuelas rurales.
• 1525 jóvenes indígenas en 3 internados, cubriendo el Ciclo Básico y el Bachillerato en Ciencias y Letras.
• En los tres internados se imparte capacitación para el trabajo en carpintería, soldadura y herrería, sastrería, electricidad, albañilería y computación.

Desde que llegaronLos salesianos llegaron a Carchá el 18 de mayo de 1935. Ese día, por la mañana, en Cobán tomaba posesión de su diócesis el obispo José Luis Montenegro, dominico, después de 50 años que la diócesis de Verapaz había quedado sin obispo debido a problemas políticos. Por la tarde, el nuevo obispo viajó a Carchá para encomendar a los salesianos esa parroquia, siendo el nuevo párroco
el P. José Schmitz, quien estaría al frente de la misma por 14 años.

Otro salesiano de la primera hora fue el P. José Dini, quien llegó a Carchá en 1939 y trabajó en esa misión durante 15 años. Fue el primer salesiano en atreverse a lidiar con el idioma local, el qeqchí.

75 Años de presencia misioneraA 200 km al norte de la capital de Guatemala se encuentra la misión salesiana de Carchá-Raxruhá, que está celebrando sus 75 años
de presencia pastoral. La misión salesiana forma parte de la diócesis de Verapaz, en Guatemala.

Las cifras, algunas aproximadas, dicen mucho sobre el denso tejido eclesial de esa comunidad eclesial mayoritariamente indígena:

* 423 comunidades cristianas aglutinadas en 130 centros pastorales,
* 4,000 ministros dedicados a la pastoral,
* 5 congregaciones religiosas femeninas en el territorio: Hermanas de la Resurrección, Esclavas del Sagrado Corazón, Hijas del Divino Salvador, Hijas de María Auxiliadora, Hermanas Escolares de San Francisco),

* 9 sacerdotes salesianos misioneros.

Misión salesiana en Guatemala: 75 años - BSCAMLa celebración de una fecha grande como esta tiene dos vertientes. Se mira hacia atrás para lograr una visión global del trayecto realizado. Se mira hacia adelante para intuir nuevos caminos en consonancia con la trayectoria realizada.

Los Salesianos llegaron a San Pedro Carchá, en Guatemala, hace 75 años. La iglesia local les asignaba una tarea pastoral exigente: población numerosa y dispersa en un territorio poco accesible, pobreza extrema, lengua y cultura indígena, vivencia católica rudimentaria. En suma, una tarea de titanes para un exiguo grupo de misioneros que ya habían dejado atrás su juventud.

La Urna de Don Bosco en CentroaméricaDon Bosco visitó nuestros seis países centroamericanos. Sí, era una reliquia insigne de nuestro Santo que venía dentro de una imagen con el rostro exacto a como era nuestro Padre cuando vivía. Pero esos tecnicismos no nos importaron gran cosa. Todos percibimos su espíritu presente entre nosotros.

Eso explica la explosión de alegría que su paso iba despertando en cada lugar visitado. Las multitudes no se acercaban a la urna por curiosidad. Eso era evidente. Había emoción, lágrimas, júbilo, fiesta. Una fiesta que estallaba en cantos, bailes, bandas musicales, pólvora. Y mucha oración concentrada.

Los santos que están tan cerca de Dios, pueden más fácilmente  exponer los deseos ardientes  y los problemas  que afligen a los fieles en la tierra.La madre Iglesia, en su sabiduría, desde el principio ha pensado que para ayudar a los fieles a caminar por la vía del amor no hacía falta escribir tratados de teología, tal vez complejos y poco accesibles a los sencillos. Ha entendido, sin embargo que la ciencia del amor no se aprende en libros, sino siguiendo el ejemplo de aquellos fieles que mejor han sabido tener los mismos sentimientos de Jesús. Éstos son los testigos de la fe.
Al principio se escribían los testimonios del martirio de los fieles llamadas Actas  o Pasiones de los mártires. Después del tercer siglo, se escribieron también la vida de los santos monjes, de los santos obispos y de otros santos fieles que eran propuestos como modelos de santidad La Iglesia comenzó a pronunciarse oficialmente y a señalar personalmente ejemplos de vida cristiana, que se vinieron a llamar santos. Muchas veces eran los mismos fieles los que, impresionados por el testimonio de estos grandes cristianos, insistían para que fuesen reconocidos pronto como santos por la Iglesia.

Celebración eucarística en la Parroquia Don Bosco  (Ciudadela, Soyapango).En el aeropuerto militar de Ilopango aterrizó a las 3.10 pm el pequeño avión que, procedente de Tegucigalpa, transportaba la urna de Don Bosco.

A recibir la insigne reliquia en la pista se hicieron presentes el nuncio apostólico mons. Luigi Pezzuto, el obispo de Zacatecoluca mons. Elías Bolaños, así como salesianos, exalumnos y autoridades militares.

En el salón principal se desarrolló el acto oficial de bienvenida a Don Bosco. Antes de iniciar la celebración litúrgica de bienvenida, la alcaldesa de Ilopango lo saludó en nombre del municipio. Representantes de los diversos grupos de la Familia Salesiana más alumnos y alumnas de colegio salesianos llenaban el amplio espacio. Al final del acto religioso, el alcalde de Soyapango entregó las llaves del municipio.

Alumnos del Colegio Santa Cecilia orgullosos de su obra de arte.A las 10.00 am llegó la urna de Don Bosco a Santa Ana, ciudad populosa a 60 km al occidente del país, donde los salesianos tienen dos obras educativas y las salesianas, una.

Don Bosco recorrió triunfalmente dos kilómetros antes de llegar al Colegio Salesiano San José. Lo acompañaba una multitud de jóvenes. Otros más lo esperaban en el gimnasio del colegio. Varias bandas musicales enardecían los espíritus. La variedad de uniformes escolares indicaban las diversas obras educativas que habían enviado a sus delegaciones de alumnos y alumnas.

Era tal el apretujamiento y la emoción de tener a Don Bosco tan cercano que a duras penas se logró empezar la celebración eucarística. Esta fue presidida por mons. Elías Bolaños acompañado por sacerdotes salesianos y diocesanos.

Acogida clamorosa en el Instituto Técnico Ricaldone.La fiesta de Don Bosco arrancó con la celebración eucarística en los patios del Colegio Santa Cecilia. La misa fue presidida por mons. Oscar Julio Vian, arzobispo de Quetzaltenango. Lo acompañaban mons. Elías Bolaños, obispo de Zacatecoluca y varios sacerdotes. Asistieron numerosos alumnos y alumnas de las obras educativas salesianas y de otras congregaciones religiosas o gubernamentales.
Al finalizar la misa, la urna con Don Bosco fue trasladada hacia el Instituto Técnico Ricaldone, en San Salvador. En el trayecto se tuvo una breve parada en la nunciatura.

La recepción de Don Bosco en el Ricaldone tuvo un sabor a oratorio festivo. Dos gigantes en zancos con atuendos de payasos marcaron el tono jocoso de los tiempos en que Don Bosco entretenía a sus jóvenes con esas artes. Banda musical, desfile de carteles salesianos y mucho jolgorio alimentaron el bullicio de los casi dos mil alumnos instalados en las graderías.

La espera de la urna nunca los cansó.Don Bosco comenzó su última etapa de peregrinación por Centro América llegando al aeropuerto militar de Guatemala capital a las 5.00 pm. Fue recibido por el vicepresidente de la república, Rafael Espada, el arzobispo card. Rodolfo Quezada,  el nuncio apostólico mons. Richard Gallagher y personalidades del gobierno.

En la Plaza del Obelisco más de dos mil personas recibieron a Don Bosco con extraordinario júbilo.

La urna fue llevada en una carroza ricamente adornada hacia la Universidad Mesoamericana donde fue recibidq por numerosas personas que habían elaborado durante horas bellas alfombras multicolores en la calle principal.

Llega la urna y la conmoción juvenil se desata.Los guatemaltecos (o chapines) llevan en la sangre el arte de elaborar alfombras con aserrín fino combinado con colores llamativos y elaborados dibujos alusivos a temas religiosos. La composición de una alfombra es una tarea colectiva, que puede ser el fruto de una familia, un barrio, una cofradía, un grupo de amigos o los alumnos de un grado. Sobre todo en semana santa, en todos los poblados, grandes y pequeños, la mayoría de la población se entrega afanosa a construir estas obras de arte colectivo. El trabajo exige largas horas, generalmente nocturnas. Es un arte fugaz, pues se crea como alfombra para el paso de una procesión. Los pies de los cargadores del santo disuelven en un instante lo que costó un laborioso ejercicio.

“Me basta que sean jóvenes para amarlos”.Por la mañana a las 6:30 am ya todos los alumnos del Don Bosco de Guatemala estaban reunidos alrededor del patio. Se sacó la urna al centro del mismo y los muchachos la rodearon con una espiral humana. Al centro, Don Bosco y alrededor los 1600 alumnos del Colegio. La espiral se transformó en un corazón gigante que cantaba al Santo de la Juventud. Luego se pasó al Templo donde se celebró una conmovedora misa de despedida.

Después hubo una segunda misa en la que participaron alumnos de varios centros educativos de la ciudad capital.