Gonzalo Bel Los salesianos en Centroamérica ofrecen una variada oferta de educación técnica con diversos alcances. Desde la formación técnica de alto nivel hasta modestas ofertas como solución de emergencia para las clases sociales más desfavorecidas.



Para entender el porqué de esta opción educativa salesiana es necesario echar un vistazo a los niveles de pobreza total y extrema que afectan a una franja gruesa de la población centroamericana.
Para ello nos valemos del Informe Estado de la Región 2021 escogiendo los datos más significativos para nuestro caso.

Según este informe, para 2019 Honduras aparece con un 62% de población en pobreza total. Le sigue Guatemala con 60%. Nicaragua posee el 25%, Costa Rica, El Salvador y Panamá tienen 20% respecto a su población.

En el caso de pobreza extrema, los datos aparecen así en el mismo año: Honduras posee el 40% de la población. Le sigue Guatemala con 22%. El Salvador ha reducido a 4% y Nicaragua a 9% de la población en extrema pobreza. Panamá se mantiene con 10% y Costa Rica con 6%.

Estos datos áridos reflejan una situación desigual en los diversos países centroamericanos respecto a la pobreza extrema. Aunque en casi todos se verifica un descenso más o menos significativo, Guatemala registra un aumento notorio.

Estos datos descarnados nos llevan a considerar cómo los salesianos estamos empeñados en cada país, con mayor o menor incidencia, por tender salvavidas para una población marginada carente de oportunidades. Por otro lado, este panorama, bastante sombrío en algunos países, nos cuestiona acerca de qué franja de población está siendo más beneficiada con nuestras mejores ofertas educativas.

 

  PobrezaTotal y extrema   Tasa Desempleo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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