Foto por: FreepikTarde o temprano, a todos nos toca sufrir el “silencio de Dios”. Una tragedia, la persecución, la enfermedad, el fracaso económico. Entonces nos preguntamos: “¿Dónde está Dios?”. Nuestros amigos, que conocen nuestra fe, nos preguntan: “¿Dónde está tu Dios?” Nos dirigimos a Dios para preguntarle: “Señor, ¿qué pasa conmigo? Y solo recibimos como respuesta el pesado “silencio de Dios”.

Meditacion2 Eco EvangeliEs frecuente encontrarse con personas que afirman tranquilamente que ellas practican la religión a “su manera”. Este es un solemne disparate.

Foto: lerodriguezMuy consolador lo que escribe san Pablo en su Carta a los Efesios: Ustedes han sido salvados por la gracia mediante la fe, y esto no viene de ustedes, sino que es un don de Dios (Ef 2,8).

GeorgemuresanCon frecuencia, por televisión, aparece algún predicador no católico, que, cuando alguien le pregunta qué debe hacer para salvarse, le responde: “Usted no tiene que hacer nada; ya Jesús lo hizo todo por usted en la cruz”.

meditacion3 Aaron CabreraAlguien escribió que en la actualidad el número de úlceras estomacales está en proporción directa al número de llaves que se llevan en la cintura o al número de teléfonos sobre el escritorio.

TormentaFue Santiago el que advirtió: “La fe sin obras es muerta” (St 2,20). La fe madura debe evidenciarse por las obras de fe, sobre todo por el amor. El mismo Santiago pone un ejemplo. Un pobre llega a una comunidad: todos, aparentemente, lo reciben con bondad. Le dicen que se abrigue, que le vaya bien, que coma, pero nadie le da nada. Santiago concluye diciendo: “La fe sin obras es muerta” (St 2,20).

Foto de: UfabizphotoEl Señor «entregó su espíritu” en una cruz cuando tenía poco más de 30 años de edad. Es importante tomar conciencia de que Jesús fue un joven. Dio su vida en una etapa que hoy se define como la de un adulto joven. En la plenitud de su juventud comenzó su misión pública y así brilló una gran luz, sobre todo cuando dio su vida hasta el fin. Este final no era improvisado, sino que toda su juventud fue una preciosa preparación.